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El rincón de jazmin

Como el mar


Cuando abres el corazón de par en par es como un barco en medio del mar, si hace buena mar tienes la sensación de tranquilidad porque no ves peligro en él. Por el contrario si el mar está revuelto le tienes por lo menos respeto, sino miedo y intentas por todos los medios no coger esa barca e ir a la deriva porque obviamente sería un suicidio.
Con el corazón pasa lo mismo, abrirlo en momentos nada seguros es nefasto ya que en medio puede estar ese oleaje y puedes pasarlo francamente mal e incluso ahogarte.
Por ello hay que ser cuidadosos al abrir el corazón, se ha de observar y después de ello decidir si la persona que has observado es merecedora de tú confianza. Si se tiene suerte y las dotes que creías que poseían eran ciertas no te defraudará, si por el contrario no es así, no se debe mancillar en ningún momento, simplemente no has sabido elegir y en ningún momento se debe culpar a nadie, se debiera de pensar que la culpa es de uno mismo por no saber elegir.
Como un barco somos las personas, algunos siempre tienen el mar sereno. Si el oleaje está un poco movido y se les llena la barca saben como achicar ese agua para que no se hunda y si hace muy mala mar esperan a que se calme para levar anclas, son precavidos.
Otros se echan a la mar sea como sea pensando que saldrán airosos de todas maneras y que no corren ningún peligro, son demasiado apasionados y por ser tan tirados para adelante suelen tener muchos fracasos.
Hay otros que ni tan siquiera son capaces de subir a la barca por lo que pueda pasar, estas personas son cobardes en todas las situaciones y nunca corren riesgos, su vida es algo cómoda y un tanto anodina.
y por último hay otros que en vez de meterse ellos, mandan a otros a que corran el peligro, a esos yo les llamo capitanes arañas, son los que nunca dan la cara, cizañean a unos y a otros y el resultado si es beneficioso se apuntan y si no lo es no saben nada., para mi estos son los peores.
He conocido a toda esta clase de personas, por ello, ahora soy más cuidadosa y observadora y me cuido, digamos que la vida te enseña, eso sí, siempre te sigues llevando sorpresas, pero ya son las menos las veces.
La experiencia, los años, hacen que pienses las cosas más de una vez pero aún así, el que tiene una manera de ser siempre le queda algo, por lo menos eso creo yo.
Las personas en el fondo no cambian nunca, siempre son las mismas, por eso hay que tener cuidado al elegir.
Como el mar, puede estar sereno, agitado o virulento pero siempre es el mismo.

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5 comentarios

Dinosaurio -

Sí, eso es verdad. Una vez formada nuestra personalidad, cambiamos muy poco o casi nada.
Un abrazo.

jazmin -

Sakki, sí que es difícil a veces manejar el corazón siempre dependiendo de los estados en que nos encontramos.
Las personas aprenden de las contrariedades pero en el fondo, siempre son las mismas, es lo que yo he visto simplemente.

Un abrazo.

jazmin -

Dino, supongo que tienes razón que la culpa no es sólo nuestra,y dependiendo de las contrariedades que surgen en la vida, así te muestras. Pero el fondo de la persona siempre es el mismo. Es lo que yo pienso, solamente.

Un abrazo.

Sakkarah -

Es muy difícil dominar el coraón a nuestro antojo...

En cuanto a las personas, sí cambian, las experiencias van haciendo huella en todos; pero siempre ha ua esencia que es difícil mutar.

Un beso.

Dinosaurio -

Buena comparación, Jazmín, estoy de acuerdo. Pero, como sabes, suele ser muy difícil descubrir desde el principio la personalidad del otro. Todos tratamos de mostrar nuestra mejor cara, aunque luego las vicisitudes de la vida (como el mar), como dices, se encargan de descubrir todas las caras que tenemos.
Sí, es difícil elegir y la culpa no siempre es nuestra sino también de quién nos muestra su cara mejor y luego les conocemos otras facetas.
Un abrazo fuerte.
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