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El Rincón de Jazmín
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Recuerdos. Hace mucho...![]() Hace mucho que no escribo aquí. La verdad, quería volver pero no sabía como abrir de nuevo el blog.( reconozco que a veces soy de lo más torpe) Pero siempre hay personas encantadoras que te ayudan y, esta persona ha sido Sakkarah. Una estupenda amiga, que ya no es virtual. Sí, ya nos conocemos en vivo y directo. Estuvimos un corto tiempo juntas en Madrid, un par de horas escasas, si llegaba, pero para mi fue un día especial. Siempre la elegía a ella, no sé porqué motivo, sin conocerla me daba buenas vibraciones y esa buena sensación, la pude constatar cuando la vi.
Quedamos en el Palacio Real, precioso por cierto, y como no nos habíamos visto nunca, excepto por foto, enseguida nos reconocimos. Bueno yo a ella sí. Ella quizás me reconoció porque le dije unos minutos antes por teléfono: estoy subiendo la cuesta de San Vicente, al lado del Campo del Moro y en unos minutos estoy contigo, añadiendo, cuando veas a una que lleva una mochila a la espalda con cara de perdida; esa soy yo. Estaba perdídisima, fuera del metro que te lleva donde quieras sin perdida, andaba más perdida que un oso en un desierto. No conocía Madrid para nada. Recuerdo que cuando era pequeña me llevó mi abuela a ver a un tío, hijo suyo que vivía allí. Pero por las fotos que tengo de ese día en que un primo hacía la comunión debía de ser muy pequeña. Ese familiar ya no vive allí, sino hubiera ido a verlo también y se hubiera llevado una sorpresa muy grande.
Estoy hablando de muchísimos años atrás, claro. A lo que iba, Sakki, como yo la llamo, tiene una mirada serena y sincera. Algo que me gustó mucho y sin grandes esfuerzos pudimos conversar de nuestras cosas con facilidad, caso raro en mi, que soy de lo más tímida, aunque no lo parezca escribiendo. Es fácil estar con ella; sencilla y verdadera. Cuando nos despedimos, la abracé con todo mi corazón y ella lo sabe y sino, se lo digo de nuevo aquí. Gracias, Sakki, porque siempre estás ahí y eso, es muy difícil de encontrar. Un enorme abrazo. jazmin 16/12/2008 22:20 Autor: el-rincon-de-jazmin. Enlace permanente. Tema: Recuerdos No hay comentarios. Comentar. Mandy , mi perrita fiel![]()
Esta es Mandy, mi perrita.
-.He visto un perrito precioso, pequeño, no tiene ni un mes , si lo vieras, te gustaría. El porche de la parra Estaba alejada del pueblo, en la montaña, era una de las casas que se construyeron primero. Los lindes del terreno estaban delimitados por piedras amontonadas a una altura de un metro, era bastante grande y en un lateral de la parcela estaba la casa. No pudimos despedirnosEstábamos llegando a la casa de Anita, ya era muy tarde y le habían dicho al taxista que nos dejaran unos cuantos metros antes de llegar para que no oyeran el coche y Salva, mi hermano mayor, al ver la casa, sus ojos rojos de tanto llorar, se alegraron y corrió para llegar antes. Uno de mis tíos salió detrás de él y lo cogió tapándole la boca, pero él ya había tocado la pared de la casa y vimos como se encendía la habitación donde siempre dormía ella. En silencio andemos unos cuantos metros más para ir a casa de mi otro tío que vivía justo en frente de su casa y que quedaba separada por unos campos de naranjos y algunas hortalizas que siempre plantaban según el tiempo pero, seguramente que los naranjos estarían cargados de naranjas, era época de recogida. Picaron en la casa de mi tío y tras unos segundos abrió la puerta y éste nos miró extrañado y se lo contaron. Pasaron unos escasos minutos y en la puerta apareció Anita que se nos quedó mirando. Salva y yo fuimos corriendo a abrazarla y ella nos apretó entre sus faldas casi hasta hacernos daño y dijo: -. ¿dónde está mi Paco? Todos se mantuvieron en silencio, bajando la cabeza para evitar mirar a su madre, ella volvió a decir con lagrimas en los ojos -. ¿dónde está mi Paco?. En ese momento apareció mi otro tío el que vivía con ella en el umbral de la puerta y nos miró asustado y temiendo lo peor se acercó a Anita que aún estaba gritando -. decidme ¿dónde está mi Paco? Y uno de ellos dijo -. ha muerto mamá. Ella se tambaleó y corrieron a cogerla porque a punto estuvo de caerse al suelo desmayada, la sentaron y nosotros nos fuimos con ella. Ella nos abrazaba llorando mientras decía: -. ¡mi Paco, mi hijo! mi Paco!!. Anita nos despertó diciendo dulcemente -. venga que tenemos que irnos. Nosotros nos levantamos enseguida, ella tenía los ojos hinchados y muy rojos. Al verla así le dijimos: -. yaya, verás como es una mentira, él no se puede morir, ya lo verás. Rompió a llorar otra vez pero con toda entereza nos ayudó a vestirnos mientras, mi madre sólo sabía quejarse de que la había dejado con cuatro hijos pequeños. Lleguemos a un edificio muy grande, mis tíos y mi madre hablaban con un hombre, Salva y yo nos quedemos al lado de nuestra yaya que nos mantenía agarrados a su lado y entonces vimos como a mi madre la acompañaron por un pasillo, y al poco rato la oímos gritar. Salva, salió corriendo y yo, detrás de él pero, mis tíos nos cogieron a tiempo; pataleamos y llorábamos diciéndoles -. Soltarnos que queremos ver a nuestro papá. Ellos no nos soltaron y según iban entrando uno detrás de otro, uno de ellos nos mantenía cogidos con fuerza. Anita se levantó para salir por el pasillo y se pusieron sus hijos en la puerta negándole la entrada, ella les gritaba -. dejarme pasar que tengo que ver a mi hijo por última vez pero, sus hijos no lo consintieron poniéndose como muralla delante de la puerta, ella lloraba desconsoladamente y nosotros, llorábamos aún más al verla a ella. Al día siguiente nos despertemos y sólo estaba Anita con nosotros y le preguntamos -. ¿dónde están, yaya? -. se han ido a enterrarlo y volvió de nuevo a llorar, nosotros no entendíamos porque no podíamos ir y se lo preguntemos y ella nos dijo con el rostro mojado en lagrimas y mirándonos fijamente a los ojos: -. Cuando penséis en vuestro padre; acordaros siempre pero, siempre, siempre de él con esa alegría que siempre veíais y lo muchísimo que os quería, eso, es lo único importante mientras, ella lloraba abrazándonos con fuerza. A ella tampoco la dejaron ir a despedir por última vez a su hijo, mi padre. El alcoholismo
Recuerdos Susana le había dicho a su hermano reiteradas veces que le gustaba que la visitara siempre que se presentara en condiciones, Pedro se enfadaba siempre y le decía ¿cuándo no vengo en condiciones? Sabes muy bien a que me refiero, le insistía su hermana. Hoy Susana podía hablarle claro y con toda sinceridad y además le miraba con tranquilidad a los ojos, esos ojos tan azules como el cielo que irradiaban tanta serenidad. Así le gustaba que viniera y poder decirle que tenía un problema serio y que ella le ayudaría a superarlo, él siempre decía que eran figuraciones de ella pero sabía que se mentía así mismo, así que ella una vez más le preguntó -. Dime ¿cuál es tú problema?, es lo primero, debes reconocerlo, no pasa nada por ello. En ese momento el miraba al suelo mientras su hermana le estaba hablando y entonces le dijo -. Soy alcohólico. |
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